Argentina es la mayor elaboradora y propulsora del Malbec del mundo, como así también la mayor consumidora. De más está decir que estamos, por cantidad y calidad, un escalón por encima de los Malbec del mundo.
Creo que al ser Argentina el referente de la variedad, debería hacer una mención a como comienza la implantación del varietal.
Según la obra de Juan López de Velazco, “Geografía y Descripción Universal de las Indias” (publicada en 1894), los escritos reunidos por el autor, que datan del Siglo XVI, centran la aparición de la vid por mitad de ese siglo en la provincia de Mendoza. Pero recién una figura clave de nuestro país del Siglo XIX, Domingo Faustino Sarmiento, fue quien impulsara la creación de la Quinta Normal de Agricultura y con ella la implantación de vides francesas, entre ellas la Malbec. Establecida bajo la dirección de Michel Aimé Pouget a partir de 1853.
Con 172 años de historia en nuestra tierra, el Malbec logró encontrar su lugar de privilegio, desde sus orígenes en Mendoza Ciudad para luego mudarse a Luján de Cuyo y desde hace pocas décadas también al Valle de Uco, amén que está implantada en 18 de las 20 provincias argentinas en donde se produce vino.
La visión de Sarmiento también llegó a la vitivinicultura, y lo hizo para quedarse, así lo dicen las estadísticas, pues a partir de la reconversión argentina de esta industria en la década del ’90, Argentina comenzó a exportar en cantidad vinos y sobre todo de Malbec.
Aunque hoy día no podamos evidenciar que nos superamos año a año en cantidad (desde 2011 las exportaciones estancadas o en baja), en calidad es indiscutido que es el mejor.
Claro que para no lograr aumentar dichas exportaaciones debemos remontarnos a nuestra historia política reciente pues tuvimos Presidentes de la Nación y por ende Ministros de Agricultura a los que poco les interesó la industria. No vale recordar anécdotas de entrevistas a algunos de ellos, pero sí no olvidar algunos de esos nombres: Yaguar, Dominguez, Casamiquela, Basterra y seguirían las firmas…
Para no hacer de esto una lectura meramente política ni económica, aunque están bien ligados, quiero adentrarme en lo específicamente vinícola.
Para la realización de esta Edición me reuní con 430 Malbec de los que publiqué uno a uno trescientos noventa y ocho de 135 bodegas participantes, que aparecen en la Sección “Catas y Puntajes de Vinos”.
A su vez se podrán visualizar los mejores 203 Malbec de Argentina en la “Tabla de Puntajes
Los mejores Malbec de Argentina, ***** Estrellas
En esta oportunidad hubo 5 con la mejor calificación, que paso a resumir con algunos detalles para tener en cuenta, uno a uno, aunque en la Sección “Catas y Puntajes” están descriptos.
Bodega Rutini vuelve al podio con la misma etiqueta que en la 6° Edición (2023) “Rutini Selección de plantas 2021”, llamativo andar de la bodega pues ninguna de las dos cosechas están en el mercado.
Viña Cobos Hobbs Estate 2021 repite respecto del año anterior. Y si tengo que mirar en el tiempo, la bodega parece vitalicia en este puesto, en donde alguno de sus tres viñedos califica desde la 5° Edición (2022)
Bodegas Fabre posee en su CEO, Hervé J. Fabre, como un cultor del Malbec y la personificación del verdadero winemaker. Supo de qué manera explotar el terroir (Vistalba, de lo mejor para la variedad) y lograr la elegancia y longevidad en esta etiqueta, Fabre Montmayou Grand Vin Grand Vin 2022.
Bodega Huentala es nueva en estas lides, con bodega propia desde hace nada más que tres años en Gualtallary, Tupungato (Valle de Uco, Mendoza). De sus viñedos estricta y meticulosamente estudiados, salen las uvas de este gran vino Malbec, Huentala Calizo Carmín 2022, que ya el año pasado rozó el honor de estar en el podio. Con particular sensación organoléptica, mucho se debe al estudio del suelo del geofísico Guillermo Corona pero sobre todo al extremo cuidado y profesionalismo de quien lo elabora, José “Pepe” Morales, de tan bajo perfil pero con un futuro tan alto que parece ser uno de quienes reemplazarán a los grandes enólogos de nuestro país que por edad están pronto a retirarse.
El último de los grandes Malbec de Argentina es Cadus Single Vineyard Viña Vida 2020, uno de esos vinos que siempre está entre los mejores y que este año alcanzó la excelencia. Elaborado por Santiago Mayorga, ingeniero Agrónomo y enólogo de la bodega logra posicionar a Cadus (Grupo Molinos) entre las marcas de mayor relieve.
Respecto de estos 5 grandes Malbec, dos son cosecha 2021, otros dos de la 2022 y uno de la 2020.
El clima para la cosecha 2021 tuvo como característica general que fue más fresco y lluvioso que la cosecha anterior.
Creó perfiles de mayor concentración de componentes para los vinos tintos al generar una maduración más lenta, que resultó en más polifenoles y aromas, alcoholes más moderados (menos azúcar) y óptima acidez natural.
La cosecha 2021 fue fuertemente marcada en el Este mendocino por una helada (Octubre de 2020) principalmente para las variedades blancas
En el Valle de Uco su efecto fue menor, y casi no incidió para Malbec por no estar en ese momento en floración.
Los rendimientos en tintas fueron normales.
La sanidad se consideró como muy buena por el muy buen control agronómico que se realizara.
Para la cosecha 2022, en general, fue un muy buen año para las uvas tintas pues un verano relativamente frío permitió maduración polifenólica progresiva, con muy buena concentración de color y alta intensidad en especial para los Malbec.
Por último para la cosecha 2020 en Mendoza se destacó como la más temprana de la historia, la que se recordará como la “cosecha de la pandemia” pues a partir del 19 de Marzo de ese año no hubo autorización para circular por el país. El caso de la cosecha de uva fue permitido, como así también todas las otras actividades productivas.
Fue determinado como un año cálido, lo que generó vinos con buena concentración y estructura. De gran sanidad por la baja humedad durante el ciclo vegetativo. Pero con rendimiento general un 18,4% menor respecto de la añada anterior (lejos del promedio de casi 25 millones de quintales para los últimos diez años)
Si tuviera que sacar, a simple vista, una conclusión acerca de la variedad en esta Edición de la Guía puedo afirmar que muchos vinos vislumbran un cambio en su confección, con menor incidencia de la crianza (aporte de la madera) y menor madurez, lo que redunda, esto último, en un cierto desequilibrio de uno de los componentes de la columna vertebral del vino. Claro está que me refiero a madurez y no a sobre madurez.
Algunos de mayor manera, incluso en topes de gama, en donde se comienza a perder, de algún modo, la “identidad país”, vista la cantidad de horas sol en la mayor zona de producción, y sospecho vislumbrar que la guarda se verá comprometida.
Moda que se quiere implementar en Argentina para intentar incluir a los más jóvenes en el mundo del vino, incluso con desalcoholización (tema por demás controvertido-urticante, por filosofía de definición de la bebida y por nuestra legislación) que sí es cierto que en Europa se solicita. En nuestro país, al reunirme con consumidores de todas las edades no noto esa apetencia, al contrario, están acostumbrados a otros vinos.
No tuve ejemplos de vinos desalcoholizados para esta Edición.
Algunas bodegas pagan por Seminarios o Conferencias de “gurúes” que pregonan estos cambios bruscos sin entender ni conocer la predilección de quienes consumen.
Algunos organizados por entidades oficiales sostenidas con los aportes de todas las bodegas, que bien se podría utilizar ese dinero en la confección de estudios acerca de las preferencias de los consumidores del mundo y vender esos pedidos.
Al recorrer las zonas de producción toma preponderancia la cantidad de viñedos que existen en nuestro país de Cot, variedad que forma parte de los Malbec, pero que no tenemos estadística oficial sobre la cantidad total de hectáreas de la variedad. Y son distintos a la vista, en producción en quintales y con sensaciones organolépticas con algunas diferencias.
Sería un buen punto tener precisiones.
La cantidad total de hectáreas implantadas de Malbec en Argentina, al 2024, es de 47.064 ha (datos INV), que representa el 42,1% de las variedades tintas aptas para elaboración de vinos/mostos.
Mendoza posee la mayor superficie de Malbec, con 39.856 ha (84,7%)
Independientemente de la calidad de nuestros Malbec, debemos cuidar la cantidad de litros producidos, pues tenemos un stock vínico que atenta contra los precios y puede ser la espada de Damocles para muchos viñateros. Ya vemos muchos viñedos abandonados (en general y de distintas variedades), y no solamente en el Este mendocino, muchos dejaron de ser rentables.
¿Será el momento de erradicar viñedos de otras variedades, previo estudio de consumo interno y externo? Pues dudo de la creencia que el Malbec se agotó en las preferencias de los mercados.
Existe una particularidad respecto del consumo interno/externo, pues el 51,4% del vino Malbec ha sido exportado (2024, fuente INV)
Hubo en este período un aumento del 4,7% en el Malbec exportado (puros y cortes), totalizando u$s 453.774.000. El Reino Unido es el mayor destino para los Malbec puros seguido de EEUU y bastante más lejos Brasil y Canadá sobre un total de 119 países.
Y para los cortes de la variedad, sobre un total de 81 países, EEUU fue el mayor comprador seguido por Brasil y Canadá.
En el mercado interno, los envases en los que se fraccionan los Malbec son en su mayoría, botellas de 750 cc. El bag in box no logra tener gran representación a pesar de ser un envase con buenas cualidades pues reúne el contenido de varias botellas (con el consiguiente ahorro de insumos para el bodeguero) y porque mantiene casi inalterable sus cualidades una vez abierto por un período de 30/40 días. En esta Edición de la Guía pude incluir cuatro de ellos con buenas calidades.
La lata de aluminio, creo que ha sido una moda efímera.
No está de más comentar que la industria atraviesa dificultades pocas veces vistas en el tiempo, en donde ya hay una antigua bodega de renombre internacional concursada, con excelentes Malbec, y de acuerdo a investigaciones alguna otra a punto de serlo.
Es momento de sostener las fuentes de trabajo desde los gobiernos provinciales y nacional. El Estado debe funcionar para este tipo de situaciones, para delinear acciones de salvataje provisorias (no extendidas en el tiempo) y políticas económicas que no asfixien con sus impuestos o legislación laboral que agobien.
Por supuesto no me refiero al “Estado presente”.
El Malbec es insignia nacional y como tal habría que preservar, que a su vez nos permitió dar a conocer nuestros vinos al mundo.
En resumen, para Argentina y el mundo el Malbec no sólo sigue en carrera sino que apuesto a su inmenso potencial, para crecer abriendo nuevos mercados y revitalizar otros.
Es indudable la gran calidad de nuestros Malbec.